y mi boca grita sal
y la tuya dice azúcar
mis manos dicen basta
y las tuyas dan caricias
¿Cómo escapar entonces de lo real?
¿Cómo seguir queriendo cuando ya no estás?
y quiero correr, volar lejos de aquí
pero no puedo volar, ya se me olvidó
y mi corazón se gasta y queda como estropajo
y hace los atajos para este gran final
para gritarle a la muerte, ¡Que quiero que me beses
y que nunca más me sueltes en este crudo fin!
que ya estoy tan cansado, de la vida digo basta
ya sólo quiero temple que me haga respirar ...
no quiero más fierezas, tan sólo busco arrullos
que callen toda boca gritando en mi cabeza.
Pero nunca estás, mi Dulce Arrullo...
Nunca más...
Como una utopía en donde lo efímero se hace eternidad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario